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LO QUE TODO REVOLUCIONARIO DEBE SABER SOBRE LA REPRE$IÓN

 Víctor Serge:

La policía debía verlo todo, entenderlo todo, saberlo todo, poderlo todo. El poderío y la perfección de su aparato parecían tanto más terribles cuanto que hallaba recursos insospechados en los bajos fondos del alma humana. Sin embargo, no pudo impedir nada.

Durante medio siglo defendió inútilmente a la autocracia [zarismo] contra la revolución, la que cada año se hacía más fuerte…

En 1917, la autocracia se derrumbó sin que las legiones de soplones, de provocadores, de gendarmes, de verdugos, de guardias municipales, de cosacos, de jueces, de generales, de popes, pudieran desviar el curso inflexible de la historia. Los informes de la “Ojrana” redactados por el general Globachev constatan la proximidad de la revolución y prodigan al zar advertencias inútiles.

Lo mismo que los más sabios médicos llamados para asistir a un moribundo no pueden sino constatar, minuto a minuto, los  progresos de la enfermedad, los omniscientes policías del imperio veían impotentes cómo el mundo zarista se precipitaba al abismo…

Dejamos un  pequeño extracto del libro que hace referencia al capitulo tres, consejos al militante, habla sobre la Ingeniosidad.


II. Ingeniosidad

La aplicación de estas cuantas reglas exige una cualidad que todo militante debiera tratar de cultivar: la ingeniosidad.

…Un camarada llega a una casa vigilada, va al departamento situado en el cuarto piso. Apenas llega a las escaleras, tres sujetos de aspecto patibulario lo siguen. Van en la misma dirección. En el segundo piso el camarada se detiene, toca a la puerta de un médico y pregunta por las horas de consulta. Los policías siguen de largo.

Perseguido en una calle de Petrogrado y a punto de ser aprehendido por sus seguidores, un revolucionario se resguarda sorpresivamente en el quicio de una puerta, blandiendo en la mano un objeto negro. “¡ Cuidado con la bomba! ” Los perseguidores hacen un gesto de retirada. El perseguido se esfuma por un pasillo: la casa tiene dos salidas. Se larga. ¡La bomba no era más que un sombrero enrollado!

En un país en el que toda literatura comunista está prohibida, un librero introduce al por mayor las memorias de John Rockefeller: Cómo me hice millonario. A partir de la cuarta página, el texto es de Lenin: La vía de la insurrección.

Para descargar y ver el texto.

http://revoltaglobal.cat/IMG/pdf/_victor-serge_revolucionario-represion.pdf

http://www.marxists.org/espanol/serge/represion/

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